Tengo que admitirlo, hay veces en las que realmente me gusta provocar. Y dentro de lo que es provocar, hay una cosa que me gusta mucho y no sé si soy la única persona en el mundo que disfruta haciéndolo.

Lo que me gusta es enseñar y no enseñar. Me explico. A todas nos gusta creo yo sugerir, ponernos ropa que nos siente bien e insinúe un poco sin llegar a mostrar. Esto a mí también me gusta, claro, sentir las miradas de algún chico que te llame la atención.

Pero yo voy un poco más allá y esto es lo que no sé si le pasa a más gente o no. A mí además me gusta enseñar, que me vean enseñando, pero que no me vean nada. Por ejemplo, en la playa, si llego, me pongo topless y ya está, pues no me produce ninguna sensación de morbo ni nada, es algo normal. En cambio, lo que sí me da morbo es llegar, quedarme en bikini, y en algun momento dado quitarme lo de arriba de espaldas a algun chico, de modo que no me vea nada, pero que el resto de la gente sí.

La verdad es que en la playa no lo suelo hacer mucho,o si lo hago es al momento de llegar y luego ya me quedo en topless normal, de modo que no me da especial morbo tampoco porque no hay esa picardía de "todos me pueden ver menos tú", pero alguna que otra vez si lo he hecho y se siente genial.

En realidad, solo es eso, no tiene más, es por imaginar a los chicos pensando que el resto de la gente te puede estar viendo desnuda, o casi, y ellos no.

¿Creéis que esto es normal o me pasa solo a mí?