Después de unas semanas tomando el sol en casa por las tardes, tengo unas marcas de bikini totalmente antiestéticas. Ya sé que a muchos hombres les dan morbo las marcas, pero yo me las veo y las odio.

Por aquí la gente va a tomar el sol a parques y a alguna de las dos piscinas que hay, pero está prohibido el topless en todas partes.

A la playa no puedo llegar si no me llevan, así que este año estoy condenada a sufrir las marcas hasta que pueda ir de vacaciones a algún lado.