Acabo de llegar después de pasar el día con mis excompañeros de trabajo en la casa que uno tiene en la playa.

Ha sido un día genial de piscina, barbacoa, playa y relax. Aunque también ha sido un poco triste porque era como la despedida.

Hemos sido 4 chicos y yo, y además como era mi despedida, me he sentido un poco observada todo el tiempo. Eso sí, me han tratado como a una reina, a mesa puesta y sin tener que hacer nada. He estado en la piscina a mis anchas mientras preparaban todo, iban viniendo a darme conversación, y después de comer no me han dejado ni recoger ni nada.

Yo iba con mi bikini nuevo, que es fatal para las marcas pero es recatado y mono, con lo que he podido comer en plan informal sin ponerme el vestidito ni nada.

Después de comer, he estado relajada en la tumbona mientras los hombres lo recogían todo y hemos salido a la playa, a aprovechar el buen día que hacia.

En la playa me he quitado lo de arriba del bikini y se han quedado un poco contemplativos mientra me untaba de crema, pero en seguida ha vuelto a fluirles la sangre y se han comportado.