Otro viernes que nos hemos ido a la playa al salir de trabajar.

Pese a que me habían estado dando el coñazo con que iban a venir algunos compañeros que están de vacaciones para verme en topless, al final ha sido todo cachondeo. O igual ha sido que me puse muy seria con el tema y vieron que se estaban pasando, no lo sé.

Al final sólo hemos llegado a la playa 5, porque dos compañeros ya se han ido después de comer.

En la comida me han contado que en realidad no le habían dicho a nadie que me había quitado lo de arriba, que era sólo para cabrearme y que ya tendrán tiempo para contarlo en septiembre. Les he dicho en broma de ir a una nudista, así yo también me recreo la vista (aunque sería más curiosidad que morbazo, pero bueno), pero la idea no ha cuajado. Ya me lo esperaba porque son bastante sosos.

Para vengarme un poquito de la semana que me han dado, les he dicho que habría ido en tanga a la playa, pero que al decirme que iba a venir tanta gente, me había cogido el bikini blanco. En seguida se han ofrecido a pasar por mi casa antes de ir para la playa y así voy "más cómoda", pero he insistido en que no era necesario.

En realidad, me había puesto el bikini blanco antes de salir para el restaurante, pero también llevaba en la bolsa un tanga por si me animaba. De hecho, no es raro que lleve el tanga de algún bikini cuando voy a la playa, a veces incluso me lo pongo debajo de la braguita normal para no tener ni que ir a cambiarme.

Al entrar a la playa, he ido un momento a los baños-cambiadores y les he dicho que fueran tirando que ya iba, que me pusieran la toalla. He aprovechado para cambiarme el bikini y me he puesto la braguita tanga. También me he dado un poco de crema para no dar el espectáculo delante de los neandertales.

Nada más llegar, antes de que les diera tiempo a ponerse en plan pervertido desesperado, me he quitado lo de arriba, y ya me he quedado en tanga hasta las 8 y pico que hemos vuelto.

Como era de esperar, al principio miraban mucho y al cabo de un rato ya se habían acostumbrado.