Me han pasado por Facebook una página que se llama "Ahorra agua, duchate conmigo!" y automáticamente me han venido a la cabeza momentos de ahorrar agua que he vivido.

Lo mejor es compartir la ducha con una pareja, porque sabes como empiezas e intuyes como vas a acabar, jeje. Es muy sensual y te lo pasas bien. Lo que no sé yo si ahorras mucho, porque según como tienes que ducharte luego otra vez.

Con amigas también he compartido ducha muchas veces. De hecho, será con quien más he compartido, porque en el gimnasio que voy ahora las duchas están separadas unas de otras, pero en el de antes estaban todas juntas y, bueno, no es que nos enjabonáramos unas a otras pero a veces sí compartíamos el chorro para ir más rápido.

Y con amigos, amigos que no son pareja ni "follamigos" ni nada, sólo amigos, compartir ducha se convierte en algo bastante morboso y especial.

Una vez que fuimos a la playa, éramos más de 10 personas en un apartamento con un sólo baño. Nos apañábamos como podíamos para dormir, para comer, etc. Y pronto descubrimos que si nos queriamos duchar todos, nos teníamos que organizar. Primero por tiempo, y segundo por el agua caliente.

Total, que al final acabamos compartiendo duchas. Que dos chicas compartieran ducha era algo que no sorprendia a nadie, parecía lo más normal del mundo y "no pasaba nada". Ahora bien, los tíos tenían reparos en ducharse juntos, como si se fueran a sodomizar o algo por compartir un espacio reducido, pero era o eso o ducharse al final con agua fria, así que los escrupulos se dejaron en casa.

En una de esas quedaba un chico y una chica desaparejados y nada, primero iba uno y luego el otro. Muchas veces ya no habia agua caliente, con lo que daba igual.

Un día estábamos un chico y yo para la ducha, y estabamos discutiendo a ver quien entraba primero por el agua, porque normalmente nos dejaban el agua caliente a nosotras, y no era justo tampoco, pero no queria ser yo la que se duchara con agua fria, y así hablando a final le digo que vamos los dos para dentro y así tenemos agua caliente todos.

Y el que vale, pero que no piensa ducharse en bañador ni de espaldas, que si se tiene que girar lo hará y que a el no le importa que le vea desnudo y espera que a mi tampoco. Yo le digo que no se preocupe, que  ya me baño yo con bikini y asi no se incomoda nadie.

Aunque bueno, una vez dentro, el en pelotas y yo con la braguita del bikini, bajo el agua, con algún rocecillo que otro, la verdad es que algo de tensión si había. Al principio, cada vez que nos movíamos intentabamos buscar la cintura y los hombros para no tocarnos otras cosas, pero al ver que era imposible que no se rozara nada, en seguida nos dejamos de tonterias y si le clavaba las tetas en la espalda y el me rozaba el culo con su miembro, pues bienvenido sea.