Hola!
Primero deciros que estoy muy contenta, que aunque el blog va muy mal, tengo que repetir las cosas para que salgan y se come comentarios (al menos ahora sé que no es que os hayáis olvidado de mí), estoy muy feliz porque lleva unos días de buen tiempo y a mi el calorcito me da la vida.
Como os contaba la última vez, mi novio no ve muy bien que haga topless. Se jode, porque no le queda más opción, pero yo sé que le molesta. Y si vamos con gente (tíos) aún le molesta más. Hasta le caen mal varios de mis amigos porque tiene como celos de que nos hayamos podido ver desnudos.
En parte le comprendo, y reconozco que aunque le moleste, no se pone hecho una fiera y respeta mi decisión de ponerme como me de la gana. Si se diera el caso de ir con su familia, entonces me cortaría más e iría más recatada, pero con amigos, tanto suyos comos míos, si me apetece haré topless, y ahora al principio es cuando más apetece.
Ya sabéis que a veces soy un poco "mala" y me gusta salirme con la mía. Así que os contaré mi estrategia para que se acostumbre a mi desinhibición playera y que se lo tome con la naturalidad que merece.
Desde lo que os conté la otra vez, el tiempo tampoco acompañaba demasiado y no habíamos vuelto ir a la playa ni nada. Yo había quedado con una amiga para tomar el sol en su casa alguna vez, pero ya esta.
Este fin de semana si que ha hecho espectacular y aprovechamos que el viernes él tenía fiesta y yo sigo en el paro para ir a la playa a tostarnos. Fuimos los dos solos, no había mucha gente pero, para ser laborable, había más de lo que esperábamos.
Nada más llegar, lo primero que hice fue quedarme con la braguita del bikini y así me quedé. Como era de esperar, al principio estaba un poco nervioso y se le notaba que no le hacía mucha gracia. Pero al ir solos, aunque había más chicos cerca, se le pasó relativamente rápido y en el fondo se notaba que le gustaba tener mis pechos más accesibles ;)
De vez en cuando le notaba que volvía a estar incomódo, pero luego volvía a estar bien.
Para el sábado había quedado con mi amiga y con el tiempo que hacía, lo hablamos con mi novio y decidimos ir los tres a la playa. Esta vez fui un paso más allá y fui con un bikini de tanga. Nada más llegar, como el día anterior, me quité la ropa y me quedé solo con la braguita del bikini, que era tanga.
A mi amiga no le había comentado nada, pero como ella también es de las que hace topless sin problema, se quedó como yo, aunque con una braguita más recatada.
Tal como había imaginado, a mi novio no le gustaba mucho que su novia, yo, fuera "casi desnuda", pero al ir con mi amiga, que también estaba en tetas, las malas caras duraban muy poco. A el en el fondo le gustaba la situación, dos chicas guapas para el solo, sientiendose envidiado por los demás chicos...
Tanto le debió gustar, que el domingo fue directamente el quien propuso ir a la playa. Volvimos a ir solos, como el viernes, y esta vez ya casi ni se le notaba molesto.
Con esta "terapia", yo creo que pronto estará encantado de que su novia se desnude y que todos le miren las tetas.
